Esta es la serie que por orden cronológico debiera haber sido puesta en primer lugar, pero que decidí intercalar aquí, como si se tratara del espacio dedicado a los anuncios en mitad de una película y a la vez viene a configurarse como una especie de "cajón de sastre" en el que se puede encontrar un poco de todo, incluido lo inesperado.

Aquí se reúnen obras de muy diferentes épocas, cuyo nexo de unión con las otras series solo radicaba en la creatividad, en este caso dispersa y aunque estaba claro que por su contenido solo podían ser ubicadas en este bloque, no encontraba otro nombre que no fuera el de Singulares, por su carácter anárquico e individual.

Así pues, esto ha sido como mezclar a raros supervivientes de un tiempo ya extinguido, con nuevos viajeros que a lo largo del camino se fueron subiendo al tren de la fantasía y en el que aún quedan asientos libres para quienes puedan incorporarse en el futuro, a medida que encuentren el momento oportuno y la estación adecuada.

Singulares